Dic 9 2010

Espanis güikilí

cuaderno-de-campoSería de ingenuos, necios e insensatos pensar que nuestro personal diplomático, desde embajadores a cónsules pasando por agregados varios, no se ha haya dejado llevar en más de una ocasión por las veleidades anacléticas. No es difícil imaginar a cualquiera de ellos anota que te anota en servilletillas de papel en la penumbra de un váter, o escribiendo con pulcra letrilla currada en cientos de caligrafías en repujados tarjetones en el despachito oficial, incluso, claro que sí, amartillando en el portátil convertido en ametralladora de emails dentro de la burbuja virtual que inevitablemente nos succiona cada vez que nos informatizamos. Sí, es bastante más que probable que lo habrán hecho y que lo harán, relatando desde cómo se mete el dedo en la nariz Berlusconi a cómo se rasca el ojete Sarkozy pasando por el tradicional “he sabido que…, fíjate lo que le escuché a…..”, e incluso, claro está, informitos tapizados en confidencial sobre cualquier plan, chanchullo, estrategia y cambalache. ¡Cómo no lo vamos a imaginar si por ahí sigue disciplinadamente despistado lo de la chapuza cheli que te cagas de los anacletos de Killer Hope y sus “el pájaro está en el nido; cambio…”. Claro que sí, por supuesto que sí, evidentemente que hay espanis güikilí. Eso sí, sin que a los escritos se les llame –al menos de momento- cables, lo que debe traducirse como ser de rango menor con pinta de chusquero.

Sean como fueren, los hay. Y exactamente por la misma regla de dos (que es más básica que la del tres), habrá (los hay, seguro) decenas, cientos de fervientes güikilándicos con, digamos, toneladas de dimes, diretes, chismorreos, operaciones, comportamientos, actitudes…, episodios y secuencias ansiosas y ansiosos en su mayoría de ser güikilandizadas. Un auténtico ejército de potenciales informadores, con incluso posibles kamikaces informativos entre sus filas, que abarcan un muy amplio espectro de la vida misma: taxistas, camareros, periodistas, empleados de todo tipo y condición, incluso vecinos de viaje, restaurante, terminal, puerto… Un caudaloso y bien denso caldo de cultivo para la güikilicosis, que si se desborda, y quién sabe si no está a puntito, mutará en voraz y trituradora pandemia de efectos purificadores más que devastadores porque haría realidad el viejo anhelo de que lo terrible no es contar lo que pasa sino lo que pasa.

Habría por tanto, o habrá, que estar preparado/s para la espanisciclogüikiligénesis explosiva. Un buen entrenamiento es hacer lo que una vez me contó un gran amigo-hermano. Se trata de hacer saber que se tiene un cuaderno donde se ha ido anotando presentes y pasados con todos sus detalles… Dicho de otra forma: anotar en un cuaderno todo todito todo, por supuesto, pero no alardeando de ello y sí alardear ostensiblemente (¿o era ostentóreamente?) de que se tiene un cuaderno: «te lo advierto».

 

A cuidarse!!!

 


Nov 29 2010

Coser y descoser

3x3El mundo se descose, ahora sí que sin remedio, al tiempo que otro mundo, con el 1 en la matrícula, va cosiéndose día a día con hilo de diamante, va bordándose momento tras momento con hilos de colores vivos.

El mundo se descose porque sus costuras ya no soportan tanto sebo acumulado a conciencia y sin el más mínimo pudor. El mundo, además de descoserse en un soberbio acto de rendición en mitad de océanos de narcolepsia social, está siendo descosido con la precisión de un neurocirujano y con la frialdad de un forense. A ninguno les está resultado difícil, casi que únicamente han tenido que tirar del hilo desgastado que ansiaba volver a su ovillo del que ahora sabe que nunca debió salir. Se descose y le descosen para que pueda verse en toda su crudeza la suciedad de sus entrañas, el descuido absoluto en sus entretelas, los lamparones inlavables en sus tuétanos. Lo vemos hoy y vamos a ir viéndolo en los próximos días… Otra cosa es que queramos no mirarlo sino verlo, porque está siendo y va a ser como observar, oler, y palpar por detrás de la primera línea de la ropa tendida tras la colada, allí donde se cuelgan las vergüenzas y desvergüenzas…; una colada hecha rápidamente y con total descuido buscando con indiferencia máxima que la mugre en lugar de desaparecer se convirtiera en descarada e insolente corteza de impunidad… Un mundo se descose y ya nunca jamás podrá ser zurcido porque su tela que ya desgastó la crisis ha quedado reducida a ese hilo que sólo quiere huir, que sólo desea escapar.

Y mientras el mundo se descose y es descosido, otro mundo está siendo cosido día a día con la exquisitez, la delicadeza, el sentimiento y la precisión de los más legendarios alquimistas.  Unos sabios bordadores dueños y guardianes de los hilos más bellos que ellos mismos fabricaron en sus crisoles milenarios. Unos hilos vivos de vivos colores llenos de vida que trenzaron con la constancia de los cimentadores hasta conseguir la mezcla perfecta de irrompible suavidad e indivisible textura. Una pléyade de selectos alfayates que pusieron y ponen lo mejor de sí mismos para tejer, trenzar, engarzar, frisar e hilvanar una y otra vez aquellos paños con estos hilos, creando un nuevo mundo en el que estar perfectamente cosidos será tan importante como el ser y el estar. Que así sea… Así será.

A cuidarse!! 

 


Nov 22 2010

Escalofríos

untitled1Esta mañana le despertó muy pronto. Y sí, le despertó. Llevaba días intentándolo sin conseguirlo. Pero hoy sí. Y eso que utilizó la misma táctica de otras veces: un susurrante buenos días y música. Hoy funcionó.

«¿Dónde te metiste, por qué no me hacías caso?»… Se lo dijo suave, como para que no pareciera un interrogatorio. No hubo respuesta. Seguía atrapado, secuestrado, preso del tiempo del que estaba hecha aquella agenda, ese tiempo lleno de tiempos vestidos de guadañas. Rehén de tantos momentos, esclavo de tantas secuencias, cautivo de tantos instantes, siervo de tantas circunstancias…

«¿Dónde te metiste, dónde estabas, por qué no me hacías caso cuando te llamé una y otra vez?»…

«Sí estaba, sí estoy…, ¡siempre estoy!… Aunque últimamente hay muchas veces en las que no sé si soy……….».

Y entonces se miró por dentro y entre una asfixiante niebla creyó ver, o mejor atisbar, un alma seca y los sesos convertidos en cieno. Sólo lo atisbó y aunque prefirió pensar que eras alucinaciones, un caudaloso torrente de escalofríos le anegó la conciencia.

Volvió a cerrar la agenda.

 

A cuidarse!!

 


Oct 21 2010

El once

preston-north-end-fc-1888La grada era un clamor permanente y desde hacía meses no paraba de encadenar insultos y descalificaciones de grueso calibre al punto de recitarlas de carrerilla sin que eso alterase en absoluto su capacidad para estar haciendo al mismo tiempo otras y varias cosas. La afición también hacía tiempo que no dejaba de dar manotazos para no ahogarse en una espesa mezcla de acogotamiento, vergüenza y carencia total de argumentos. Urgía un golpe de efecto y un golpe de timón, urgía más incluso que el respirar o el comer y el beber; era imprescindible y vital porque no es que se tratara de ganar la champions (objetivo cada vez más travestido de utopía) sino de no descender a la segunda división consumándose así un estruendoso descalabro. Había que hacer algo, era más que obligatorio, y se hizo.

El entrenador, que compatibiliza ese cargo con el de delantero centro (hace tiempo sin olfato de gol), desempolvó la pizarrilla y a golpe de tiza (por si había que borrar) diseñó la nueva alineación.

En la portería mantuvo a quien ya se había especializado en recibir balonazos, encajar pepinazos y despejar cañonazos. Sí es cierto que aún le faltan reflejos para cubrir del todo las escuadras y que por alto deja bastante que desear, pero también es verdad que parece mejorar en intentar poner cerco a los pelotazos, y va progresando adecuadamente en el esbozo de palomitas. Sea como fuere, el cometido principal de Elena -la portera- es seguir recibiendo balonazos y eso, como a los muñecos del futbolín, se le da bien.

futbolCubierta la rabadilla del espinazo, y considerando que la espina dorsal es esencial en un equipo, el siguiente puesto clave es el de defensa central. El entrenador (y delantero centro) ha decidido mantener en ese puesto a un solvente zaguero con recorrido que combina perfectamente el ser leñero con el saber salir con el balón controlado. Es extremadamente hábil tanto en lo uno como en lo otro, y lo completa Pepe con un incuestionable don de mando y organización.

En la zona central, engarzando defensa y ataque, dos veteranos que como tales (y aunque no lo fuesen) son avezados ratones coloraos. La manija, la visión, la estrategia, la lectura previa e inmediata e infalible de absolutamente todo para Alfredo. Es el cerebro, el estilista, el orfebre, el eje, el diseñador, el pasador…, y lo combina con maestría con el difícil arte de la defensa porque es sin duda un artista llevando a la práctica aquello de que la mejor defensa es un ataque.

A su vera, como fiel y superprofesional escudero, otro veterano curtido en mil contiendas por todas y cada una de las ligas y divisiones, tanto en campos de tierra como en verdes prados o agrestes predios. Ramón es su nombre, retorna de un forzosamente desangelado periplo europeo para volver a demostrar que es fino como el coral en el regate corto, contumaz en el regate largo, y exquisito gambeteador y driblador. Es además un enorme pulmón inasequible al desaliento y maneja con habilidad la negociación con contrarios y propios detrás de un diplomática sonrisa (blindada siempre).

Para los extremos dos fichajes. Dos piezas polivalentes de marcada e indisimulada y necesaria querencia a la banda izquierda que es por dónde quiere concentrar los ataques porque es por ahí por donde lo reclama la afición y buena parte de la grada. Rosa y Valeriano, Valeriano y Rosa, tienen el difícil cometido de estar siempre prestos a desbordar una y otra vez empleándose a fondo en la floritura para concentrar cuales pararrayos (y cuando sea necesario) la atención de los campos. El propio por supuesto que precisa cual cura de emergencia de ese tipo de chispazos, pero también el resto de estadios rebañando inquietudes e inquietudines. Necesitarán mucho fondo físico, pero que mucho mucho, porque su misión no estar danzando todos los minutos sino cuando la situación lo exija (y se avecinan muchas situaciones altamente exigentes).

partido-en-ovicedo-lugoEn punta, claro está, el delantero centro que aunque hace tiempo perdió el olfato de gol ahora acaba de obsesionarse en recuperarlo a toda costa, rememorando una y otra vez aquello que tarareaba (como muchos otros) cuando era chico: cuando las ganas de joder aprietan………. Es su obsesión pero como no termina de fiarse de ella ha armado este equipo con la intención de que asuman por completo todo el trabajo sucio y al tiempo se las pongan a güevo una y otra vez y otra más para rematarlas.

Faltan algunas piezas, tanto en el equipo titular como en el banquillo que serán comentadas más someramente. No se hará lo mismo con la cantera donde hay bastantes promesas pero también alguno que otro que está y estará ahí pero no como canterano sino como picapedrero.

El entrenador (y delantero centro, ahora parece que más en punta) ha dejado el papel de mediovolantes por las alas a personas esforzadas que se curtieron, con mayor o menor acierto, en mil batallas…bien montándolas, bien liándolas, o bien batallando por extrema fidelidad. Está por una parte Leire que trabajó (parece ser que infatigablemente) en hilar la madeja pero terminó enredándola y enredándose en ella. Precisa reposo y serenidad y qué mejor que tirar de sanidad donde además no queda casi hilos que hilvanar. Y luego está Trini que se inmoló dejando claro que lo haría una y mil veces, y como parece que eso de momento no tienen porque ocurrir se le aplica lo de quien evita la tentación evita el peligro encargándosele como misión que inunde el mundo de sonrisas y buenrollismo que buena falta hace.

futbol-2Finalmente, del equipo titular, se mantiene en sus puestos a los dos laterales, Ángel y Miguel, que han demostrado su discreta eficacia e incansable recorrido, siempre sin estridencias pero siempre dispuestos para el desborde y el centro cuando sea preciso o para la falta técnica o el despeje o el saque de banda cuando también sea necesario.

En cuanto al banquillo, lo más importante es el nombramiento del segundo entrenador, Marcelino, al que se recluta en formato de casi salvador al compás de la preciosa coplilla de Ruibal que dice «te necesito aquí para que te encargues de esta melancolía, de poner mi (nuestro) corazón en orden, y otras cosillas pendientes que habrá que poner al día». Dicho en cristiano, para rehacer lo deshecho ahora que empiezan a apretar los toros electorales de los múltiples encierros a punto de estallar.

Finalmente, y aún en el banquillo, sobre todo Carme, eterna promesa a la que se resguarda entre exquisitos pañales para cuando (o por si) hubiera que tirar de ella.

Así queda el once y el banquillo. Su gigantesco reto es no descender. En su contra el clamor del graderío y el escepticismo de la afición. A su favor, ni más ni menos, que el otro entrenador (y delantero centro), el narcolépsico Nanin, que aún desde el catre se ha lanzado a sacar matrícula de honor en la aplicación y autoaplicación de su máxima máxima: no traspasa, no se nota, no se mueve.

 

A cuidarse!!

 


Oct 6 2010

Irreflexiones

1He recuperado la agenda. No estaba perdida, estaba deportada, confinada (o eso creía yo) en el último estante del olvido, enterrada (eso confiaba) bajo paletadas de desdén espolvoreadas con dolor. Pero la he recuperado, y, además, con la intención de rehabilitarla. Sé que será difícil, casi imposible, porque la muy zorra sigue llena de páginas llenas de días llenos de horas, porque la muy zorra sigue siendo un cementerio del tiempo, del que pasó y también del que pasará.

Tengo la firme determinación de usarla pero estoy convencido de que ni es firme ni es determinación. ¡Si lo sabré yo! Es por ello que he decidido empezar con una treta (que es la antesala de la trampa) en forma de trilerismo emocional, a ver si cuela: le he puesto un título MUY MUY grande en la primera página, mejor dicho en la que toca porque debajo hay muchas hojas tenebrosas, …el título que mejor va a definir su (enésima) nueva vida: «IRREFLEXIONES».

Es bonito pero sobre todo es peligrosísimo: será por irreflexionar!!!… Lo he comprobado al instante mismo de cincelarlo cuando de pronto los dedos se han convertido en desatados remolinos dispuestos a ajusticiar a teclazo limpio al superdespropósito acontecido en las últimas horas más negro que la pez y angulado con conceptos/términos tan cancerosos y cancerígenos como son la mentira, la venganza, la soberbia, el despotismo, el rencor, la inconsistencia………. «¡Me niego!», ha sido finalmente lo que más que escribir he esculpido en esa pobre (re)primera página que ha quedado tan dañada que no se ha dejado ni matar muriéndose solita sin dolor ni pena para que no pareciera suicidio.

Menudo comienzo, ¿verdad? Eso he pensado, y ante el riesgo de ponerme a pensar y liarla otra vez me he hecho un trato (que parece un cambalache): escribir únicamente un par de frases en cada una de las hojas por venir, y repasar, cuchillo en mano por si acaso, las hojas pasadas y por arrancar. He empezado por aquí y aunque sólo mediante la paciencia de un buscador de oro he encontrado dulces y apasionantes momentos de risas y floretes…, …al margen de eso sólo he encontrado destrozo, engaño, traición, estafa, devastación, penuria, dolor,……… ¡¡Ehhhh, un momento!!…, ¿y si todo eso, que creo que del alma ya está arrancado, no lo arranco sino que lo desmenuzo, lo describo, lo ilustro, lo cuento, lo canto, lo desvelo, y lo torturo?…¿lo hago?…¿lo haría?…¿lo haré?…

Mientras irreflexiono sobre eso, irreflexiones indeseables pero inevitables, procedo a tatuar las hojas por venir con esas dos frases, sólo dos frases… Voy a hacerlo no a lápiz que se borra, no a boli que es mundano, no a pluma que es pretencioso: voy a hacerlo a florete cimbreante y tinta china, ¡purita exquisitez!… Vamos con ello…: «no sólo no voy a dejar de fumar sino que voy a fumar más»; «no sólo no voy a dejar de beber sino que voy a beber más». ¡¡¡Ea!!! 

Y con esas dos ¿consignas? ¿mandamientos? ¿intenciones declaradas? ¿las dos vías de una hoja de ruta?… coronando cada hoja, empezaré a rellenar cada página por venir con cuanta irreflexión desembarque en mi escollera de sentimientos…, ¡será por irreflexiones!… Ahora, eso sí, lo haré con el florete cimbreante y la tinta china: me ha encantado escribir con él, me encanta escribir con él…

A cuidarse!!

 


Sep 30 2010

¿Resultado?…: indiferencia…

el-pais-cristobal-manuelNi chicha ni limoná, ni sí ni no, ni blanco ni negro, ni frío ni caliente…, ni pa ti ni pa mi… ¿Cuál es por tanto el resultado?… Pues desgraciada y lamentablemente el peor posible: la indiferencia. Un estado de máxima gravedad porque es como estar al mismo borde del abismo pero sin estarlo del todo. Es el me da igual, el me la pela, el ¡¡¡conmigo que no cuenten!!!  La antesala del acabose.

Para unos fue mucho. Para otros apenas nada. Para los más, ¡qué mas da!  Y para unos cuantos, más de los que pensamos, … para los alquimistas de la carcundia es otro poquito de su ansiado caldo de cultivo. Desoladora situación y temible anticipo del mortífero verbo «devastar».

El hecho indiscutible de que habiendo motivos de peso una legión pasase de la huelga en todas sus acepciones es la conclusión más desoladora de cuantas invadieron a toque de corneta nuestras pesadillas. Que una turba, ya casi infinita, de desencantados sitúen su desolación en el estante de la indiferencia y que incluso les sea indiferente quitarla o no de ese lugar es una lacerante rejonazo venenoso en el mismo centro del corazón del ímpetu vital y de la conciencia social. Que el hartazgo que deslumbra en las entrelíneas de los sondeos no se manifieste, y que tampoco lo haga el odio atávico de quienes creen que llevan una poltrona en su código genético, es un barrenazo en el mismo centro del sin vivir que fluye incesante de lo más hondo de  esa ciénaga llamada crisis económica.

Indiferencia: estado de ánimo en que no se siente inclinación ni repugnancia hacia una persona, objeto o negocio determinado.  Indiferencia: frialdad, desdén, insensibilidad, desinterés, impasibilidad, abulia, apatía… Indiferencia: un grandísimo artista lo definía con excelsa maestría diciendo «a mi o que me aplaudan mucho o que me piten mucho pero la indiferencia jamás: es la muerte».

¿Quien gana con la indiferencia?… ¿Quién pierde con la indiferencia?… ¿Por qué este estado generalizado de anestesiamiento masivo?…

 

A cuidarse!!!

 


Sep 28 2010

Foto de vísperas

13Los pensadores no pensarán, los lectores no leerán, los escritores no escribirán…; los fumadores no fumarán, los bebedores no beberán, los jugadores no jugarán…; los retratistas no retratarán, los caminantes no caminarán, los soñadores no soñarán… No se comerá, no se respirará… Hasta los reyes no reinarán… 

Utopizando de nuevo (¡¡maldita puta utopización permanente!!), ahora en la víspera, lo cierto e indiscutible es la foto…de vísperas. Una imagen que debería tener mucho movimiento pero que casi casi es una foto estática, una foto fija. Y es que es curiosa la sensación que Charolito respiró bien temprano, justo justo cuando empezaban a poner las calles. Un retrato que chorrea ganas en plena hemorragia de motivos, pero un retrato dominado por toda la gama de grises temerosos, pusilánimes, retraídos.

La sensación es de mayoritaria ansia de éxito pero de mayoritaria necesidad de que ese éxito llegue sin haber ido a buscarlo. La sensación refleja un nítido deseo de que broten por todas las esquinas ejércitos de primoszumosoles que consigan para todos lo que muchos muchos de esos todos no se consideran en condiciones de currárselo. Las brigadas tendrán su apoyo encendido e incuestionable… Pero nada más (o nada menos). Entre las miradas se puede atisbar incluso una retahíla de peticiones (y por tanto deseos) de que todo quede paralizado a primerísima hora para tener ahí la coartada y la excusa, el motivo forzoso pero aliviador para secundar la huelga. Es el no atreverse o el no poder permitirse participar por voluntad propia, y necesitar por ello, tanto como el respirar, que otros faciliten la tarea. El quiero y no puedo, el ayúdame a poder que me muero de ganas de querer. El «yo voy» pero porque tú me llevas.

La suerte está echada. Los sindicatos han puesto toda la carne en el asador crecidos por la surrealista criminalización a que les somete la carcundia que en su frenesí por el ansia de poder está convirtiéndose en su mejor aliado. Los gobernantes están, más que expectantes, inquietamente tranquilos y lacerantemente dubitativos respecto al qué hacer después sabiendo que más allá despuntan encarnizadas contiendas electorales. Y los aspirantes, que practican escondidos la modalidad de la caza en espera, babean de tanto imaginar su gloria, y enfebrecidos por ello ahondan en su diabólica contradicción: en vez de plegarse a los deseos sindicales de servicios mínimos para joder a los gobernantes, los torpedean a base de decretazos de «ordeno y mando» convencidos de que ajusticiar a los sindicatos en la gran plaza pública laboral por vagos, vividores y cuentistas, pondrá a los trabajadores de su parte.

Peligrosísima esquizofrenia ribeteando la foto de vísperas cuya preparación se mira, para ahondar en la locura, desde una comodona parálisis pavorosa: que lo hagan otros y ganen para después sumarnos.

Y todo eso con un constante y ensordecedor estribillo de fondo: aquel «no nos falles», que hace tiempo quebró, se está resquebrajando y el sonido resultante, aún con mucha distorsión, empieza a transmutarse y poco a poco se va asemejando a algo así como «nos fallaste».

A cuidarse!!!

 


Sep 23 2010

Huelga la estrategia

obreros-en-vigaA punto de ser completamente atufados por los de momento efluvios a zotal, naftalina, flis o ricino que desprende la carcundia en su pletórico resurgir (Sarkozy, Suecia, Tea Party, Holanda, peperos y sus secuaces ultras en Cataluña, etc….), aquí despunta ya en el horizonte más cercano una convocatoria de huelga general sin duda justificada en tanto que en su misma base, en sus cimientos, habita la incuestionable realidad de que, una vez más, la ronda de la crisis se paga no ya a escote (que en ningún caso debería) sino un poco más por lo que menos tienen. Que la tal huelga sea un éxito o no ya se verá, y exactamente lo mismo ocurre -ya se verá- con sus consecuencias/con el si habrá servido para algo o no. A priori, eso dicen y eso se escucha, pase lo que pasa nada pasará, pero en ese punto casi es preferible (y deseable) pensar que estarían haciendo caso a Corleone y no dicen en voz alta lo que están pensando no vayan a enfurecerse los tiburones (esos que no pagan la ronda pero beben y comen más que nadie y se comen y beben a casi todos). Ojala así fuese y lo que estén pensando es que algo sí pasará si es que pasa lo que podría pasar el 29.

Es en ese contexto, o mejor en ese angulito utópico del contexto, ¡utopicemos!

Imaginemos que lo que se ha hecho/lo que se ha tenido que hacer ha sido desde el pórtico mismo del cadalso con todos los afiladísimos dientes de los tiburones prestos al degüello, y que como a la fuerza ahorcan no ha quedado otra que sepultar compromisos y convicciones so pena de ser ansiosamente devorados. Imaginemos que si no en la corteza sí en el fondo de las más básicas convicciones sigue habitando «la convicción» y que gruñe con furia para ser nuevamente despertada. Imaginemos que para hacerlo urge no ya el valor ni siquiera los principios sino una gran coartada, una enorme y poderosa excusa. Imaginemos que es todo eso lo que se imagina y que, a mayores, en un rapto de estrategia se ha llegado a barajar que en el mismo lance se puede dar un golpe de efecto de envergadura tal que pusiera una tapia a la carcundia. Imaginemos entonces que argumentando de entrada, llegado el caso, lo ya dicho respecto a que a la fuerza ahorcan, y en la hipótesis de que la huelga es de verdad huelga, se usase la misma como coartada o excusa para dar un viraje y rectificar, para desandar el sendero minado al que se fue mandado a golpe de ronzal.

Demasiado imaginar sin duda, pero sale gratis y ¿por qué no pudiera ser?

De serlo, el panorama…, perdón… el angulito utópico del panorama,  quedaría así: se habría recuperado la sensatez social y la sensatez de la convicción anulándo lo que tanto gustó a los carcundios para alivio y satisfacción de cientos de miles, millones, de ciudadanos, quienes, no contentos sólo por la restauración conviccional tendrían otro motivo de orgullo sumamente exportable como ejemplo en estos tiempos de zozobra carcundiana: ¡por fin alguien, por fin una tierra, hace frente y planta cara a la carcundia!

Utopizar, está claro, sale gratis. Y además es divertido. Con todo, y en este caso, sería no ya deseable y no ya necesario sino justo. De lo contrario cada vez sonará con más fuerza el estribillo de la que podría ser, ojala que no, la canción de los próximos meses: «ya no sé si soy de los nuestros».

A cuidarse!!

 


Sep 15 2010

Ciberataque a Telefónica

2Hace unos meses el mega-almacén de datos personales de todo tipo y condición más importante del país (ceneis y fse al margen) sufrió un audaz e inquietante ciberataque. Nada se ha sabido y nada ha trascendido porque es mucho lo que hay en juego, empezando por el prestigio, pero lo cierto es que pasó: un hacker o una pandilla de ellos logró vulnerar uno de los sistemas de seguridad más sofisticados (al menos en teoría) y consiguió introducirse en el cerebro y el corazón de Telefónica. Por suerte, según las fuentes informantes, las alarmas (las mismas que momentos antes habrían driblado) saltaron de inmediato, pero el bicho ya estaba dentro. A su merced cientos de miles de millones de datos personales, empresariales, oficiales…, vamos las vergüenzas y desvergüenzas del país al aire o mejor dicho en manos de un/unos pirata/piratas.

Quien o quienes facilitan esta información a Charolito no concretan si hubo algún tipo de robo o manipulación. Repiten (e insisten) que esa gente se conforma con el hecho de haber desblindado lo más blindado y luego presumir de ello, pero eso que tanto repiten (e insisten) no lo dicen con todo el convencimiento deseable con lo que… quién sabe. Lo cierto (y fetén) es que pasó y que durante varias horas (bastantes) recorrieron decenas de miles de archivos, cientos de miles de bases de datos, millones de informaciones personales, empresariales, oficiales… Fisgaron cuanto quisieron y no sería descabellado pensar (o temer) que a la par que enredaban y fisgaban copiasen, ¡qué miedo!

12Que hicieron lo que hicieron se sabe, no el porqué y el para qué lo hicieron. Sí se sabe (palabra de Charolito) que fueron varias horas de máxima emergencia con buena parte de la plantilla de telefónica con incontrolado temblor de canillas, y los jefes arrancándose las muelas con sus propios dedos. Se activaron todos los protocolos de seguridad (y muchos más, ¡jaja!) y se redobló la nutrida y bin pagada brigada antihacker a la caza y captura del bicho o de los bichos. Horas frenéticas y tenebrosas, y cientos de personas con los güevos de corbata…; empezando, lógicamente, por los responsables de seguridad (¡jaja!) y los (el) proveedores (proveedor) del antivirus (porque es básicamente UNO). Sudaron sangre y bites a chorros hasta que consiguieron expulsar al bicho. Y luego, exhaustos, callaron como muertos porque de lo contrario morirían…por segunda vez…, o mejor dicho por tercera vez después de haber sido muertos por los ciberatacantes y muertos por sus jefes (los más altos jefes).

Pasó hace unos meses y duró unas horas: ciberataque a Telefónica y en Telefónica, el mega-almacén de datos personales (y empresariales y oficiales) de todo tipo y condición más importante del país (ceneis y fse al margen).

A cuidarse!!

 


Sep 7 2010

Mamá quiero ser noticia

alvaro-garcia-el-paisDesquiciada estaba la Espe, desesperada porque llevaba sin ser noticia desde julio y eso para ella es peor que para un yonki quince días de mono. Pensó unas cuantas veces liarse a estacazos por enésima vez con su queridísimo hermano Albert pero lo descartó porque esa artimaña tan recurrente es una bala que siempre lleva en su canana y no veía que fuese el momento de usarla, «ya vendrán días mejores». Planeó meterle por los ojos a Nanin los tacones de aguja que ella cada noche afila con fruición pero tampoco encontró la ocasión propicia estando él como petrificado en su tumbona. Llegó incluso a plantearse, ella que es doña estaca, inscribirse en el «un, dos, tres…al escondite inglés» de las primarias socialisto-madrileñas pero no se vio ahí porque como dicen tres son multitud y ya le llegará a ella el turno de la puntilla. 

Desquiciada estaba la doña, en un purito sinvivir y clamando a grito pelao y a lágrima viva «mamá yo quiero ser noticia», cuando de pronto entró en acción uno de sus madelmanes: el pistolero Neira pescado borracho al volante. «Albricias» gritó ella, «eh aquí mi oportunidad»… Y empezó a maquinar…

Dejó al beodo de la colt que se fuera de vía crucis catódico para que fuese engordando el escándalo. Mandó a sus sherpas a calentar un poco el mismo escándalo. Aguardó repuchada en tablas para saborear con deleite como aquello se desparramaba. Y pasó a la acción, implacable como siempre y como siempre al grito (otro de sus gritos de guerra preferidos) de «quien paga manda».

Pudo haberle cesado de inmediato. Pero no.

Pudo haberle dimitido con celeridad. Pero no.

Pudo haberle puesto a caer de un burro. Pero no.

Pudo incluso haberle internado, benefoctara como es, en un centro de desintoxicación y reseteado. Pero no.

Ella, «pa chula yo», recordó un viejo refrán y lo manipuló a su antojo. Aquel que dice «muerto el perro, se acabó la rabia». ¿Qué hizo? Pues lo transmutó en algo así como «ni muerto el perro, ni fin de la rabia: acabemos de un plumazo con la raza canina, con las enfermedades que puede provocar, y hasta con las facultades de veterinaria y medicina. Dicho en corto y por derecho: «ni le ceso ni le dimito ni le critico ni le sano; ¡me cepillo plena de poderío testosterónico no ya el cargo que le regalé para oportunista lucimiento de yo misma! Y dicho y hecho: ¡se acabó el observatorio regional para la violencia de género!

¿Que es bueno tenerlo?… Me la pela. ¿Que qué pasará con tan terrible problema al que tantos actos y palabras dedicó?… Me la pela.

Cesarle o dimitirle hubiera sido lo lógico, pero precisamente por eso no hubiera sido noticia. Eliminar el organismo, un escándalo, SÍ es noticia, y ella necesita ser noticia más que respirar después de dos meses de abstinencia. Cueste lo que cueste. Quien paga manda.

Lástima lastimosa en este lastimoso páramo, veremos qué hacen ahora no ya las asociaciones de mujeres sino esas siglas con las que se están atizando sin piedad sus guardianes. ¿Se reaccionará ya de manera fulminante e implacable o se esperará a que algún terrorista doméstico vuelva a depredar?

A cuidarse!!!