Coser y descoser

3x3El mundo se descose, ahora sí que sin remedio, al tiempo que otro mundo, con el 1 en la matrícula, va cosiéndose día a día con hilo de diamante, va bordándose momento tras momento con hilos de colores vivos.

El mundo se descose porque sus costuras ya no soportan tanto sebo acumulado a conciencia y sin el más mínimo pudor. El mundo, además de descoserse en un soberbio acto de rendición en mitad de océanos de narcolepsia social, está siendo descosido con la precisión de un neurocirujano y con la frialdad de un forense. A ninguno les está resultado difícil, casi que únicamente han tenido que tirar del hilo desgastado que ansiaba volver a su ovillo del que ahora sabe que nunca debió salir. Se descose y le descosen para que pueda verse en toda su crudeza la suciedad de sus entrañas, el descuido absoluto en sus entretelas, los lamparones inlavables en sus tuétanos. Lo vemos hoy y vamos a ir viéndolo en los próximos días… Otra cosa es que queramos no mirarlo sino verlo, porque está siendo y va a ser como observar, oler, y palpar por detrás de la primera línea de la ropa tendida tras la colada, allí donde se cuelgan las vergüenzas y desvergüenzas…; una colada hecha rápidamente y con total descuido buscando con indiferencia máxima que la mugre en lugar de desaparecer se convirtiera en descarada e insolente corteza de impunidad… Un mundo se descose y ya nunca jamás podrá ser zurcido porque su tela que ya desgastó la crisis ha quedado reducida a ese hilo que sólo quiere huir, que sólo desea escapar.

Y mientras el mundo se descose y es descosido, otro mundo está siendo cosido día a día con la exquisitez, la delicadeza, el sentimiento y la precisión de los más legendarios alquimistas.  Unos sabios bordadores dueños y guardianes de los hilos más bellos que ellos mismos fabricaron en sus crisoles milenarios. Unos hilos vivos de vivos colores llenos de vida que trenzaron con la constancia de los cimentadores hasta conseguir la mezcla perfecta de irrompible suavidad e indivisible textura. Una pléyade de selectos alfayates que pusieron y ponen lo mejor de sí mismos para tejer, trenzar, engarzar, frisar e hilvanar una y otra vez aquellos paños con estos hilos, creando un nuevo mundo en el que estar perfectamente cosidos será tan importante como el ser y el estar. Que así sea… Así será.

A cuidarse!!