Realidad masIVA

La reaparición del bandolerismo al calor agosteño de las nuevas serranías mediáticas y 2.0, y después de que la realidad, la puta y casi castrense realidad, destiñese la marcha negra, como berlanguiano efecto secundario del movimiento social.

El eccemono de Ceci como metáfora del, ahora mismo forzoso y casi obligatorio a falta del pertinente Decreto, “hágalo usted mismo”.

La gilipollez total e irreversible del poligonero que quiere, él también, el rescate pataleando que “si se lo dan a un país a ver porqué a no a mí”, como fidedigno exponente de la inmensa cantidad de guantazos y bofetones que no se dieron ni se dan (y se pedían y se piden a gritos) en esta caprichosa realidad que es como desde hace un tiempo se conoce a este sitio.

La multimillonaria y cruel cagada policial en Las Quemadillas que en vez de derivar en una montaña de explicaciones, aclaraciones, perdones y dimisiones, fue hecha carnaza altamente adictiva (también 2.0) para beneficio sin escrúpulo de medios y mediáticos y como entretenimiento a la hora de tomar el fresco con los entretenidos desentreteniéndose de la otra realidad que en realidad es la otra y esta y aquella y toda la realidad aplastante y sobre todo inolvidable.

El interminable y endemoniado laberinto, atestado de hachazos sociales ejecutados sin miramiento y casi con obsesión, en el que viven, y nos obligan a subsistir, el señorito presidente del gobierno y sus señoritas y señoritos compinches tan panchos ellos en su incompetencia crónica esperando a qué otros les salven “sus” muebles, y a que el tiempo les traiga otra toalla porque la que tienen ni de hostias piensan siquiera en tirarla que “es suya y nada más que suya, que no nos la hubieran dado”.

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A cuidarse!!

 

Música de Giant Sand Band, Cassandra Wilson, Quantic & Alice Russell y U2.