Nuevos Sindicatos
Error estratégico y acierto inesperado. De la mezcla espontanea de ambos elementos debería nacer un nuevo tiempo; de la mezcla intencionada de ambos elementos deberían surgir nuevas formas y nuevas vías de acción y actuación. En ambos casos, y sólo con actualización pero no con reseteo: nuevos sindicatos.
El error estratégico lo cometieron gerifaltes y mandamases que casi apostaron su patrimonio a que se produciría un colosal fracaso. Confiaban ciegamente en que el cóctel anestesia + acojone, aderezado con el sistemático acoso y desprestigio a los sindicatos encaminado al (cierre por) derribo, dejaría al personal en sus aperitivos dominicales en casas o tabernas. ¡¡Erraron!!
El acierto inesperado lo disfrutaron las centrales y por extensión los trabajadores. No apostaron ni la centésima parte de su patrimonio porque las circunstancias y sus estrategias les estaban confinando en la desconfianza, uniformados de melancolía. Por ello fueron prudentes, cuando no cobardes. La realidad sin embargo fue tan numerosísima que les pintó grandes sonrisas en sus caras, grandes sonrisas que les bailoteaban nerviosas y que se les escapaban joviales porque esa realidad tan numerosísima les pilló desprevenidos.
Ahora unos y otros reflexionan.
La que más interesa es la reflexión de los segundos porque habiendo certificado el hambre voraz de movilización y de lucha, de defensa de principios y necesidad de referentes; ante ellos, cuando el “ellos” es el “prácticamente todos”, se han abierto nuevas líneas de actuación que más pronto que tarde deberían activar. Si el mensaje con el que se adoquinaron calles y más calles dice “dadnos alivio, más que nunca, y dadnos ilusión, más que nunca”, hágase cuanto antes:
-la ilusión es el hambre de movilización, de lucha, de defensa de principios y necesidad de referentes.
– el ALIVIO, en estos momentos, debe ser y tiene que estar en esas nuevas líneas de actuación urgente que entiendo deberían ser, ¡para ya!, convertirse en monumentales asesorías laborales eficaces y gratuitas que estuviesen al lado de los trabajadores permanentemente, las 24 horas y los 7 días y no sólo cuando se llega al tribunal, mostrando hasta el camino más recóndito que la normativa pretenda cegar u ocultar; y, paralelamente, convertirse en colosales agencias de empleo que procuren oportunidades de verdad, y no de mercadeo tal y como harán las ATT’s dotadas de enorme poder por la nueva ley, usando todo el conocimiento y todo el potencial de que disponen y que llevaba demasiado tiempo ya languideciendo.
En cuanto a los otros, su reflexión, ebrios de poderío, es de temer que no llegue a tenor de la invocación cuasi bíblica ayer mismo perpetrada: “la reforma es justa, buena y necesaria”… Ahí se quedó pero el repiqueteo de tal consigna con olor incienso misal hizo recordar, con estupor y pavor, aquello otro que decía: “En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno. Porque reconocemos como obra de tu poder admirable no sólo haber socorrido nuestra débil naturaleza con la fuerza de tu divinidad, sino haber previsto el remedio en la misma debilidad humana, y de lo que era nuestra ruina haber hecho nuestra salvación…”.
¡¡Actúese!!… ¡¡es YA el momento!!…
A cuidarse!!
Música de Luciano Pavarotti, Nina Simone y Maverick Sabre. Dibujo, ¡magnífico! de Álvaro González.
