Refundación

escher1De las babas que cuelgan de las fauces de la crisis han ido goteando como cuajarones palabras que según caían las iban transformando en tragedias travestidas en apocalipsis…; conceptos codiciosamente alterados hasta su transmutación en catástrofes, desastres, calamidades, hecatombes, o cataclismos…; órdenes, decretos, ultimátum y en suma condenas que golpean sin piedad ni miramientos en los charcos del desconsuelo…: mercados, primas de riesgo, agencias de calificación, recortes, operaciones de rescate, control del déficit…, y ahora, la última, ¡¡ahora!!…: refundación.

Hace unos días, camino casi de semanas, la pusieron en circulación. Primero como disimulando, sin aspavientos, casi de tapadillo. Después con fruición. Y ahora con una voracidad globalizadora de tal magnitud que no reparan en nada, ni siquiera en tradiciones, fiestas y calendarios al punto de refundarlos con tal sinsentido que el día de reyes podría celebrarse un 4 de enero o el primero de mayo un 29 de abril o la quintaesencia festera del 15 de agosto un 17 del mismo mes.

Refundar, refundación… El PSOE se ha puesto a ello forzado por la hemorragia incontenible de votantes pero parece que no terminan de encontrar el significado del término y en el entretanto se han puesto a llenar la marmita de nombres y métodos de elección de nombres en lugar de ideas, propuestas, proyectos, objetivos, ideales…, programa.

Refundar, refundación… El PP, engloriosado en el triunfo, parece haber descubierto de pronto que la realidad no era de los otros sino de todos, o ni siquiera sino global, y andan refundando aquellas propuestas que mostraron tras los visillos y aquel ignoto programa titulado “llego yo y sólo con llegar se arregla todo”. Ahora resulta que parece que ya no, aunque quien sabe porque ese “ya no” también tiene coraza de “ignoto”, y todo indica que habrián creado un comité de devanasesos a la búsqueda desesperada del cómo llamar B a lo que antes llamaban A sin que el personal se dé cuenta.

Pero eso no es lo peor. Refundar, refundación…, a Europa, de Europa. Ni más ni menos. Aunque más con menos que con más porque quien lidera enfebrecidamente esa obsesión es una señorona ayudada a modo de escudero por un pequeñajo. Tal frenesí tiene puesto en la tarea que la tal individuonaza reúne ya todas las características del adjetivo iluminado: “dícese del individuo de una secta herética y secreta fundada en 1776 por el bávaro Adán Weishaupt, que con la ciega obediencia de sus adeptos pretendía establecer un sistema moral contrario al orden existente en religión, propiedad y familia”. ¡Ahí es nada!… Pánico causa porque empieza a recordar en exceso a otro refundador de la misma nacionalidad, éste lo hizo a cañonazos y holocaustazos y ella a eurazo limpio que para eso tiene en exclusiva el botón de fabricarlos; aquel interviniendo castrense y marcialmente y ésta interviniendo bancaria y monetariamente… Interviniendo ambos y ambos sin piedad, refundando ambos y ambos sin misericordia que valga, volviendo a construir ambos (volviendo a construir que en este caso no es lo mismo que reconstruir) y ambos pregonando que es por el bien global de la globalidad (¿o por SU bien global de SU globalidad?). Tan es así la cosa que el escudero, lazarillo o comparsa de la señorona, el chiquitico, no ha titubeado repitiendo lo que oyó en casa minutos antes con el mandato, sí o sí, de repetirlo y pregonarlo: »somos la 1ª y 2ª economía de Europa; si no hay acuerdo entre Francia y Alemania, habrá enfrentamientos en toda Europa». ¡¡Enfrentamientos!!, dice el gachó…

Refundación: “acción y efecto de transformar radicalmente los principios ideológicos de una sociedad o de una institución para adaptarlos a los nuevos tiempos, o a otros fines”.

Vuelve a leerlo… “Refundación: dícese de…”… ¡Para para, detente!…, vuelve a leerlo pero elevando la voz y recalcando cada sílaba de estas palabras y conceptos, aprendiéndotelas, casi, no vayan a manipularlos y convertirlos para después manipular y someter. “Refundación: dícese de la ACCION y EFECTO de TRANSFORMAR RADICALMENTE los PRINCIPIOS IDEOLOGICOS de una SOCIEDAD o de una INSTITUCION para ADAPTARLOS a los nuevos tiempos, o a OTROS FINES.

forges-el-pais

Refundación y no borrón y cuenta nueva porque esa es la última carta y no controlan que no sea un as, ni mucho menos tienen asegurada la rentabilidad que sacie su ansia tan desmedida como compulsiva, tan desaforada como desmandada, tan espuria como malaje.

A cuidarse!!

 

Música de Itzhak Perlman, Asian Dub Foundation, Rosendo y Calle 13.