Sinsentido
«Desisto. Lo dejo. Me voy. Se acabó. Tiro la toalla… Una vez más… y ya son ¡tantas!» Charolito no entiende nada, o prácticamente nada, y cuando no entiende algo, o prácticamente todo, tiende a no creérselo. Recuerda con extremo dolor coyuntural una frase lapidaria del detective que se inventó Carlos G. Reigosa (Nivardo Castro), «todo lo probable es sospechoso», y entonces va y se convierte por completo en enemigo de sí mismo, y se marcha.
Decidió darse una tregua durante la que llegó a plantearse archivar la libretilla de campaña y sin descartar incluso quemarla (que lo hará) no ha podido evitar escribir esta página porque lleva horas, tan comprimidas que parecen días, subsumido en un sin sentido agobiando.
Ayer leyó en la prensa titulares que parecían los del domingo que viene y pensó que son un montón de montones los que querrían que ayer hubiese sido el domingo que viene. Y hoy, rizando el rizo del acabose, escucha bien prontito una encuesta en la radio cuyos resultados son la constatación imposible del soplar y sorber al mismo tiempo porque dice que la mayoría le dará la mayoría al PP pero a la vez la mayoría dice mayoritariamente que no se fía del PP.
«Monumental sinsentido» escribe en mayúsculas Charolito y además lo recuadra y subraya. A continuación, nerviosísimo de los nervios como ni recordaba haberlos tenido, despunta su boli tachando la página entera con tal ira que la deja fileteada, triturada, hecha polvillo microscópico de celulosa. Al borde del colapso se encarama sobre sí mismo, se enciende el último pitillo mirando a la nada desde el ventanal, y se pregunta si el personal se habrá instalado en lo del «para lo que me queda en el convento, me cago dentro».
A cuidarse!!!