El ventrílocuo
Charolito se da una mínima tregua, miniminísima. Necesita recargar pilas, apenas una recarguita, tras el empacho de las últimas horas, empacho de palabras y silencios, de preguntas sin otra respuesta que la callada, de propongosiciones y dispongosiciones… Decide, para compensar, darse un homenaje pero duda entre unos callos “maldonados” o unos pinchos de morcilla regados con riberita. Acuerda consigo mismo irse a deshacer el empate al muy evocador café del Foro donde, casualmente, anuncian de espectáculo la actuación de un ventrílocuo.
Camino del evento hojea la prensa sin ánimo escribidor. No lo consigue. Es recorrer titulares y ladillos y los dedos se le hacen huéspedes:
–“Rajoy confundió la ubicación de Cazalla de la Sierra y Constantina”. (¡Claro, como ahí no leyó!) “No están en la Sierra de Cádiz sino al norte de Sevilla. Los vecinos de ambas localidades sevillanas ya se han anticipado a invitar al presidente del Partido Popular a visitar una comarca única”.
–“Gallardón destituye a un alto cargo por sus insultos en Twitter”. “Fernando Autrán, coordinador general de Circulación y vicepresidente de diversas empresas públicas en el Ayuntamiento de Madrid, escribió cosas como: «Prisa va mal, muy mal. Mas EREs». “Caamaño «los demócratas sabrán ser generosos cuando ETA deje las armas». Desde luego, en vez de un tiro les meteremos dos”. “ETA vota Rubalcaba”. “Tardà tacha a Peces Barba de «enorme hijo de puta». Mira quien fue a hablar”. “Ya sé que la tele engorda, pero vaya culo tenía la Srta. Trini!!!”. (¿Un calentón? ¿Pre-borrachera eufórica de pre-éxito electoral? ¿El pelo de la dehesa?).
Con este paño, ¿cómo no se le van a ir los dedos? Se los sujeta férreamente, se los ata casi. Pero no hay manera. Sigue pasando páginas y entonces ya tiene claro con atárselos no le bastará, que con total seguridad tendrá que soldárselos porque resulta que, oh casualidad, rebrota la corrupción en su variante doble p:
–“Camps” (¡el trajines!) “pagó 15 millones de euros al arquitecto Santiago Calatrava por proyectar tres rascacielos en Valencia que, probablemente, nunca se levantarán”.
-Y en Baleares, de cuando los tiempos del entonces aclamado y ahora ignorado y apartado Matas (¿despreciado por contagioso?), esto: “El juez José Castro Aragón, instructor del caso Palma Arena, sostiene que Iñaki Urdangarín y su socio se «apoderaron» de dinero público. El Instituto Noos cobraba precios desmesurados por servicios ficticios”.
Charolito decide dejarlo. Echa los periódicos a un lado sobre el asiento del taxi que le conduce al café del foro donde deliberará entre callos o morcillas, y mira un momento internet en su móvil para verificar lo de la actuación del ventrílocuo. No llega a teclear la dirección del gúgel cuando lee:
–“Rubalcaba hará doble campaña: explicará sus ideas y lo que calla Rajoy”.
A cuidarse!!