La autopsia
Charolito esta mañana no ha querido encender la radio. Tuvo un conato de hacerlo, la querencia, pero rápido desistió. Tiene empacho de debate y más exactamente de tantísima autopsia que le están haciendo opinólogos en general y en particular tertulianos, analistas, interpretadores, traductores y orejeros, que de estos hay muchos. Entiende Charolito que si al empacho le suma la intoxicación acabará haciéndose una autoautopsia y aún no es el momento.
Es por ello que deja la sesudez valorativa a un lado y para otros, y se ciñe a algunas de las anotaciones que cinceló, eso sí con dificultad, en su libreta. Vaya por delante la sorpresa que le ha causado asomarse temeroso al kiosco por la mayoría de la prensa dice que uno trató al otro como presidente de lo que cabría deducir que le afean no haberle tratado como un mindundi. Uno piensa que lo normal era que uno y el otro se tratasen precisamente como presidentes porque, como aquel programa de Tola, el título de la opereta sería «si yo fuera presidente (si usted fuera presidente)».
Dicho eso…: las anotaciones.
-Rajoy no contestó, Rubalcaba no remató.
-Rajoy calló, Rubalcaba explicó.
-Rubalcaba propuso, Rajoy evidenció que él hace tiempo que vive en el dispondré.
-uno leyó bastante, otro casi nada. Y parece claro que en muchas ocasiones quien lee es porque no tiene la idea en la cabeza, y que eso a veces puede rozar el copieteo y las chuletas de la época colegial.
-en el capítulo anuncios, Rubalcaba dijo que haría una reestructuración en las fuerzas armadas; Rajoy que no congelará las pensiones.
-y en el apartado de silencios muuuuy sonoros, Rajoy no dijo que no subirá el IVA, que no cercenará la negociación colectiva en las pymes, o que no bajará las prestaciones por desempleos.
-finalmente, en el ámbito del pasarse de frenada, Rubalcaba, sin venir a cuento, reprochó que años ha el PP redujo las plantillas de policía y guardia civil; y Rajoy evidenció que no se sabe su propio programa o que no se lo quiere saber.
Todo eso anotado quedó, y, además, dos últimas consideraciones:
-Rajoy pivotó toda su intervención en la palabra «cambio» (de la que puede nacer el término «cambiazo»), y Rubalcaba lo hizo en torno al concepto «confianza» (que lleva adosado su antónimo «desconfianza»).
-y en lo anecdótico, que a veces es bastante ilustrativo, se pasó de la niña de Rajoy a la carta del periodista argentino a Rajoy pidiéndole disculpas por haber interpretado mal que bajará las prestaciones por desempleo. Algo, por cierto, que no descartó.
Hoy, santa autopsia, Charolito ha preferido no encender la radio. A cambio se puso el «aipo» en manera aleatoria, pero casi fue peor: la primera canción que le saltó decía «mira que te estás equivocando, cruza bien los dedos pa saltar. Esta vez no hay redes para el salto, y del suelo no vas a pasar»; y la segunda amartillaba «tengo una radio estropeada y tengo un loro que no habla, tengo un mono que no sabe imitar y una mosca que no me deja en paz. Todos me dicen ¿qué te pasa? y yo no sé qué contestar».
A cuidarse!!