Largo me lo fías
Dentro de nueve años, ¡¡9!!, la Constitución Española fijará o mejor obligará a un tope máximo de déficit, lo que supondrá un férreo límite al gasto público so pena de gravísimo delito. ¡¡¡Dentro de 9 años!!! Con la de cosas que pueden pasar y que pasarán de aquí al 2018, entre otras dos elecciones generales, y con lo que puede haber cambiado todo en ese tiempo.
Es la última trompiquilla a la que nos obliga el verdadero puto amo de todo y sus secuaces: don mercado y la ángela y el nicolás. Tan es así la cosa que en el sarkoterritorio los ricos riquísimos dicen que quieren pagar más impuestos: ¿no será una inversión?.
Es probable que ellos, y especialmente don mercado, estén haciendo negocios, que en este caso se deberían llamar negocrisis o algo así, y es de sobra conocido que todo lo probable es sospechoso con lo que sospechemos de los sospechosos. En el entre tanto, pues eso: que dentro de 9 años la constitución será quien fije el tope de déficit, así llueva o truene, porque así nos fijan hacerlo de lo que cabría sospechar (de nuevo la sospecha) que lo mismo dentro de 9 años, y aún habiendo elecciones de por medio, aquí no mandará ni el rey ni dios ni quien haya sido elegido por los súbditos, sino los mercachifles. Ellos nos fuerzan a dar trompiquillas constitucionales pero nadie nos pregunta (¡claro, como que somos súbditos!) no ya si queremos reformarla sino que qué nos parecería.
Y ahí entretenidos, o ahí secuestrados previa narcotización (¿narcocrisis?), vemos poco a poco el mundo del revés: los ricos galos dicen que quieren pagar más impuestos mientras que aquí no sólo lo dicen, al menos de momento y posiblemente porque no terminan de encontrarle el negocio a la cosa, sino que no se les exige cuando debió haberse hecho hace muuuucho tiempo. Sí se deja caer, se bordea el asunto, o se globosondea, pero nada más: ¡una lástima!, por ser elegantemente discretos.
Menos mal que nos queda China, país que los ratzinguerianos acaban de poner en su punto de femira, que acaba de protagonizar la noticia más impactante, surrealista y ebria de los últimos meses: «China lanza su primer fondo de inversión en vino. Ofrecerá una rentabilidad del 15%. La inversión mínima será de una millones de yuanes (108.000 euros)». ¿Vendrán ahora las vinosubprime, la burbuja vitivinícola? ¿Estamos tontos o qué?
A cuidarse!!