Camino de ninguna parte

srg-diapo20020251Hace hoy tres años el Mirage Express no atravesó como un rayo la población de Benediction. Un día como hoy hace tres años el Mirage Express se detuvo en el humilde apeadero de Benediction para recoger a un pasajero.

Gloss era su nombre y hasta ese mismo día, y durante muchos años, había sido el jefe de estación… Bueno, el jefe de estación y el factor y el taquillero y el que atendía a los clientes y el responsable de mantenimiento y, llegado el caso, hasta el mecánico. Ya no. Hoy había decidido subirse a aquel tren que tantas veces vio atravesar como un rayo aquel bello paraje de frondosos bosques y fértiles campiñas donde Gloss era una de las personas más conocidas y queridas a quien todos escuchaban siempre con gusto y atención. Pero hasta ese momento porque Gloss, en un rapto absoluto de irreflexión, decidió días atrás llevar a la práctica aquello que tantas veces escuchó de sus mayores: “hay trenes que sólo pasan una vez en la vida, cuando creas que ha llegado el tuyo no le dejes marchar”.

Y a él se subió, al Mirage Express. El mismo que había visto miles de veces centelleando sus vías (las suyas), aunque sólo aquel día, hace hoy tres años, supo (o creyó) que era el suyo (su tren) y su día (el suyo).

Atrás dejaba vida, mucha vida. Atrás dejaba amigos, enemigos, odios, amores, vivencias, ilusiones, disgustos, alegrías… Atrás dejaba pasión…, gigantesca pasión.

Por delante…: ¡sueños! Y nuevos caminos. Y aventura. Y también, eso creía entonces, ventura. Múltiples bocetos de planes y proyectos, de experiencias y vanidades, de nuevas amistades y nuevos compañeros, de escenarios desconocidos y muy posiblemente muy atractivos. Un sinfín de borradores de ilusiones y pasiones sobrevenidas que hacía días le tenían tan cegado y obcecado que se negó a oír siquiera a la prudencia, y a punto estuvo de fusilar a la templanza y estrangular a la sensatez.

Fue un día como hoy hace tres años. Y hoy, tres años después, la realidad ha terminado metiendo en el desván de los olvidos y en el chiscón de las decepciones todos aquellos bellos sueños y todas aquellas ilusiones tan efervescentes. Hoy Gloss amontona tres años de hondos jirones en su alma y tres años de profundas cicatrices en su corazón. Hoy Gloss sufre sabiendo sin ninguna duda que lleva 3 años perdido…, perdido y perdiéndose. Tres años, muchos meses, muchísimos días, una enormidad insoportable de minutos que duran siglos…, tres años perdido y perdiéndose y casi otros tantos buscándose, tratando de reencontrarse.

Han pasado tres años… y… muchas cosas: alegrías, tristezas, decepciones, sorpresas, ilusiones, planes, proyectos, trampas, engaños, olvidos, desprecios, evidencias, descubrimientos, reencuentros, ¡¡pasión!!… Han pasado tres años y han ocurrido muchas cosas… Han pasado tres años y muchas cosas…… han pasado.

Hace hoy tres años…, y él sigue, no sabe si atrincherado o preso, a bordo del Mirage Express…, camino de ninguna parte.

A cuidarse!!