La tapa del piano

cest-fini

Sin paliativos, sin vaselina, a degüello, ‘una hostia como la tapa de un piano’. Si (fuese cierto que) cada cual tiene lo que se merece, es innegable que lo sucedido habrá sucedido porque nos lo mereceríamos. Puede ser discutible pero no merece discusión porque fue tan abrumadora la goleada, tan profundo el estoconazo, tan incontestable el revolcón que para qué andar buscando interpretaciones, traducciones o explicaciones. No merece la pena, es perder el tiempo.

Sí lo merece sin embargo plantearse alguna que otra pregunta y alguna que otra (i) reflexión.

La primera y más importante es que es del todo contradictorio y absolutamente incomprensible e incompatible con el más mínimo sentido común el resultado final con el torrente de ilusión, entusiasmo y hasta casi fervor del 15M. ¿Cómo puede ser que pasara eso en decenas de plazas y al tiempo se alce victoriosa la opción política más lejanísima del espíritu mismo de ese movimiento? ¿Cómo es posible o puede ser posible que la indignación se traduzca en lo que se ha traducido? ¿En qué cabeza pueda caber que cientos de miles de indignados trabajadores (o potenciales trabajadores) terminen haciendo más fuertes a sus jefes y más débiles a ellos mismos? Me considero incapacitado para siquiera buscar respuestas. Mucho más cuando anoche en territorio genovés se coreó a voz en grito ‘esto es democracia y no lo de sol’; huelga decir que les faltó añadir parte de lo que pensaban: ‘esto con nosotros no hubiera pasado, derechitos como velas les habríamos puesto a todos esos holgazanes y haraganes’.

¿Cómo puede ser a la vez 15M y gurPPel? ¿De verdad es posible soplar y sorber al mismo tiempo?

Hay otro par de epígrafes casi tan importantes como el que acabas de leer, y también alguna que otra pregunta de esas que no son para respuesta inmediata sino para sosegada meditación: ¿es UPyD la nueva UCD? , ¿el cinturón rojo madrileño lo destiñó Tomas? , ¿se puede pasar del día a la noche sin atardecer por medio, o cómo es posible que Córdoba pase de un día a una noche de ser feudo histórico de Izquierda Unida a tener alcalde del PP con mayoría absoluta?

Son algunas de las cosas que han pasado, o digamos mejor que pasaron que así parece como que ha sido hace más tiempo. Acontecimientos o avatares cuyas consecuencias sólo el tiempo mostrará. Y es que el tiempo, sólo el tiempo, y nada más que el tiempo dirá si el PP además de predicar da trigo. En muuuuuchos ámbitos y escenarios pero especialmente en uno que se antoja clave: ¿aplicará en CCAA y ayuntamientos, ahora que gobierna en prácticamente todos, lo que anunció, cacareó y prometió de contener y reducir el gasto y adelgazarles administrativamente? ¿y si lo hace efectivamente, de qué partidas recortará? ¿y lo que recorte cómo lo repondrá, si lo repone…? ¿con la iniciativa privada (sinónimo eufemístico de amigotes y negocietes)?

Y por último: los casi casi destruidos, los derrotados. ¿Qué hacer ahora? Fórmulas habrá decenas y recetas miles, pero de entre todas ellas y sobre todas ellas se puede atisbar una tan urgente como necesaria (o casi imprescindible): lanzarse a gobernar adelantando por la izquierda a toda velocidad. Y hacerlo con dos objetivos: primero reencontrarse consigo mismo, y, paralelamente, reencontrarse con los muchos miles que lo pasarán mal por haber tirado fuerte del brazo izquierdo del gobierno a votazo limpio sin tener en cuenta que lo mismo se pasaban de frenada. Cuando uno se pierde luego tiene y debe encontrarse, y cuando se encuentre y se reencuentre habrá escarmentado y aprendido que “quien hace lo que no es, y además no se da cuenta, termina siendo otra cosa”.

Dos líneas más y a la música (nutritiva por supuesto). La sesuda es una invitación a la cautela dirigida a tod@s los que se han empeñado en contabilizar abstenciones, votos en blanco y votos nulos. Deberían recordar que eso mismo hacían aquellos radicales de allá arriba cuando no eran votables. Y la última para desengrasar: no concibo que ningún medio haya destacado el único anuncio que hizo Nanin R. la pasada y requeteazulada noche: ‘yo mañana me voy a poner a trabajar’. Esa sí que es una noticia.

A cuidarse!!