Feriantes

el-gabinete-del-doctor-caligariAl revuelo de los capotes de cada san isidro (digo yo que será por eso), los manojos de fotografías que hace días brotaron de árboles y farolas del foro pareciera que se han metamorfoseado en taurinas (o así las veo o creo verlas), con pomposos y rimbombantes ribetes feriantes; detalle éste no menor porque supone a un tiempo ver y oir (que no es lo mismo que mirar y escuchar).

Uno echa la vista p’allá y se tropieza con la faz de un novillero sin montera que pareciera tener enfilado en el mismo centro del entrecejo una ansiada puerta grande de quimérico jambaje.

Y si alarga algo más el vistazo, no sobrepuesto aún de la (des)ilusión óptica (que no es lo mismo que espejismo), las no escarmentadas pupilas se estampan con dos estampas, de diseño mitad lámina mitad grabado, de imposible disección en tanto que es imposible saber si fue antes la foto apolaroidzada que el dibujo goyesquizado, o viceversa.

Inquietantes visiones que se completan con una más cuya traducción e interpretación es puro y duro territorio frenopático: ¡el feriante perfecto! Hábil, astuto, ilusionante, creíble, entendible, comprometido, solvente, legal, ¡¡¡¡normal!!!!… El feriante perfecto salvo por un problema: está en dos cuerpos………..

Durísimo espectáculo callejero del que sobreponerse de inmediato, o incluso a medio plazo, resulta del todo utópico. ¡Y eso que ha sido sólo el apartado de «visiones»!

Haciendo de tripas corazón uno intenta pasar al capítulo de audiciones, pero en el intento se queda…, al menos de momento. Mejor dejarlo para otro rato mientras se aplica la automedicación sideral de recomposición de asadurillas, entresijos, gallinejas, zarajos y mollejas varias. Todo ello con el bulle bulle feriante atronando sin cesar al revuelo de los capotes de cada mayo en el foro, capotes que cada cuatro mayos son metamorfoseados en percales hilvanados en embustes con zurcidos de patrañas.

A cuidarse!!