Muchas veces es mejor callar
No siempre es mejor callar pero si muchas veces. Entre otras cosas porque siempre llegará el momento de no callar y cuando llegué se gozará con apasionada pasión. Dicho esto, que habrá quien no lo termine de entender, vamos al porqué de esta epístola…
«Muchas veces es mejor callar» es una frase que cuanto antes debe tatuarse entre sus neuronas y su alma un señor en cuya tarjeta de visita pone «máxima autoridad de lo que antes era el Inem». Dice en el diario El País el tal individuo, al hilo de la polémica por las ayudas a quienes agotaron su prestación del paro, que «los parados sin acceso a las ayudas no llegan a los 600.000″… No llegan, dice, que es como si quisiera jibarizar una cifra detrás de la cual hay no sólo 600.000 personas: hay 600.000 familias, 600.000 dramas, 600.000 penurias, 600.000 angustias, 600.000 desvelos, 600.000 desesperaciones.
«No llegan a 600.000 los parados sin acceso a las ayudas» afirma el tal señor a quien de inmediato hay que exigir explicaciones sobre cómo puede decir eso y decirlo así, ¿es que acaso pretende que esos 600.000 («de nada») se concentren frente a su despacho o le sigan mañana tarde y noche?. Es una total falta no ya de sensibilidad sino de sensatez, es un insulto social inaceptable e impresentable. Lo mismo le gusta la canción esa que dice «veinte años no es nada» y tal cual la aplica al mayor de los dramas de esta crisis económica que está masacrando, no lo olvide señor «máxima autoridad de lo que antes era el Inem», a cientos de miles de personas en su mayoría trabajadores.
Debería explicar urgentemente el tal señor no sólo porqué cojones dice lo dice: el tal señor debería decir de inmediato cuántos son los empresarios sin acceso a sus ayudas (las aprobadas para los empresarios) y a continuación sonrojarse, cuanto menos, en la plaza pública.
Al rebufo de la crisis, para muchos una auténtica operación limpieza, nos están imponiendo un mundo al revés y en él empiezan a habitar, sin que nadie diga o haga nada, (¡fuera máscaras!), personajes que al parecer una vez fueron de un partido socialista y obrero pero que ahora demuestran que se la pela lo de socialistas y obreros. Triste y lamentable pero cierto, urge rebelarse.
PD: de la inquisición popular hemos de seguir hablando, del Nano, la Loli, sus mariachis, y sus graves acusaciones sin pruebas que las reiteran un día sí y otro también sin que pase nada de nada y eso que ya hasta reconocen abiertamente no tener pruebas ni falta que les hace. ¿Es gratis hacer eso? Si efecticamente es gratis yo también quiero.
A cuidarse!!!!