Matraca recurrente
Sólo en la codicia guisada a fuego lento en el rencor crónico puede encontrar Charolito una brizna (no más) de explicación a la recurrente matraca que por enésima vez, cada vez que hay urnas a la vista, acuden los gurPPelianos: el terrorismo (el puto terrorismo).
Si todo indica que les va, o les irá, de perilla, ¿por qué cojones vuelven a atizarnos con el zombi entxapelado? ¿Será porque puede que no les vaya tan bien como cacarean tantos y no sólo ellos? ¿Será porque temen, casi con síntomas de pánico, que haber jugado todo el rato al desgaste sin gastarse pudiera terminar por salirles caro? ¿Será quizás que en esos cerebrines metamorfoseados en cajas registradoras (por supuesto cajas B) de mangoneo masivo se haya encendido un rotulillo en el que se lee (ellos con casi pavor) que ir de sobrados pasa factura, y no precisamente en negro, y que la peña podría castigar al vago que nunca jamás propone además de al gobernante?
Charolito no tiene respuestas y le cuesta un mundo encontrarlas. Pero tiene tan claro como tú (porque como a ti, mal que bien, le funciona la memoria) que cada vez que en el horizonte despuntan elecciones ese partido se lanza al enredo electoralista con una cuestión tan sensible y tan doliente para todos como es el terrorismo y la lucha contra el terrorismo. Lo hicieron en las últimas generales y lo hicieron, vaya si lo hicieron y cómo lo hicieron, en las últimas autonómicas y municipales. Lo hicieron y vuelven a hacerlo (y lo seguirán haciendo y lo volverán a hacer) con una gula y con un ansia tales que hasta usan en su beneficio y sin el más mínimo escrúpulo los panfletos de la banda terrorista sin citarla, lo que además de evidenciar el gusto por rebañar sin medida es mentir en tanto que no dicen la verdad completa.
Mal rollo. Mal tienen que estar empezando a verlo para volver a su recurrente matraca. Para prostituir con absoluta impunidad algo que es de todos, de absolutamente todos: el «no al terrorismo, no a ETA». Que vuelvan a intentar apropiarse de ello, por muy trajeados que lo hagan y por mucha apropiacionitis desmedida que padezcan, es tan indecente como impresentable y tan despreciable como vomitivo. Ojala y les pase factura (y por supuesto no en negro) porque en el fondo lo que saben y sienten es lo que se lee en una viñeta de Ricardo saliendo de la boca de Nanin: «¡cuando yo sea presidente, jamás haré algo tan bochornoso como negociar con el Movimiento de Liberación Vasco!». (¿Te acuerdas?).
A cuidarse!!