Hipócritas

11Odio las guerras. Todas las guerras. También las que se montan, por muchas bendiciones que tengan, para detener el ansia asesina contra su pueblo hambriento de libertad de un dictador criminal.

Las odio con todas mis fuerzas y exactamente lo mismo me sucede con la hipocresía, con los hipócritas. Con ese ejército uniformado de rencor que en el galón izquierdo llevan maldad y en el derecho carroñerismo, y que cegados por el aprovechamiento desmedido y la más espuria gula de poder son capaces de oponerse a una intervención para detener una masacre si con ello desgastan al adversario. Dicho más a las claras: no les importa ir con Gadafi si así joden a Zapatero. 

Dijo Chekhov: «los hipócritas pretenden ser palomas, políticos, literatos, águilas… Pero no se dejen engañar por su apariencia, no son águilas, son ratas».

Charolito lo tradujo a su dialecto así: erase un tipo que decidió agrupar los teléfonos de su agenda del móvil por las características de cada una de esas personas. Abrió varias subcarpetas y una de ellas la tituló «hipócritas». Se puso a insertar números y salvo media docena, poco más, todos se empotraron en esa lengüeta. El tipo entonces tiró su móvil.

 

A cuidarse!!