Fun Fun Fun
Ni 3 le gustan estos días fun fun fun a Charolito. Se echa de menos hasta el sollozo a los que no están, se echa de menos hasta la punzada lo que no se tiene, se imposta hasta la mueca la falsa sonrisa, se fuerza hasta la hemiplejia la (presunta) felicidad… Días fun fun fun atestados hasta el desbordamiento de abrazotes, saludazos, besillos…
Ni 3, ni 2 ni 4, le gustan a Charolito estos días (fun fun fun) hinchados de ilusión en vano amasada con agua de azahar a ritmo de villancicos sanildefónsamente perpetrados. Días obligadamente estirados sin fin y avariciosamente rellenados hasta el vómito de manjares gastronómicos y espirituosos. Días fun fun fun tan consistentes como el espumillón y tan reales como los portalicos y nacimientos. Días de excesivos excesos excesivamente espurios y conscientemente excedentarios. Días fun fun fun de forzoso y forzado aniñamiento colectivo. Días de desear deseos deseando que sean deseosos. Días de balancismos y proyectismos, interesados y parciales los unos y quimérica y repetitivamente inalcanzables los otros.
Días fun fun fun odiosos hasta lo indecible, lo impensable, lo infinito. Días que cada día son convertidos en ex-días de tanto manosear cada instante de ellos para que sean instantes perpetuos cuando son instantes fabricados en escarcha. Días fun fun fun que cada día son diseñados para recordar por siempre jamás sin tener en cuenta que en el prospecto de cada uno de esos días fun fun fun pone bien clarito que aunque no se quiera estos días son días para olvidar que se olvidarán en cuanto el olvido despunte al alba del primer enero.
Ni 3 le gustan a Charolito estos días fun fun fun, aunque Charolito, como todos, cumple a rajatabla todo el ritual fun fun fun 3 veces por minuto de cada día fun fun fun. Va a ser, ya verás, que en el fondo más hondo si no le gustan por completo no le disgustan del todo estos días fun fun fun.
Feliz Navidad!!!