Como Lo Oyes (y algo más)
Emoción, vértigo, ansiedad, un bestial subidón de pura pasión… Así fue el reencuentro: brutal, salvaje, explosivo… Veinticinco años viviendo juntos y…, y veintidós meses de separación por culpa de una desventurada aventura: casi 700 días llenos de horas llenas de minutos… sin ti. Charolito lo resume así: «estabas comiendo jamón del güeno pero te fuiste a comer pata negra 5 jotas y lo que han hecho ha sido inflarte de chóped…». Calla, le ordeno, y entonces se pone a cantar: «quién me presta una escalera para subir al madero para quitarle los clavos a este micro nazareno…»…
Gracias, todas, a mi hermano Santi por celestinear primero, acoger después, y arropar por último… el reencuentro.
Fueron un manojillo de dulces y evocadoras canciones. Estas que acomodo aquí abajo se quedaron en el cable del micro…, aguardando inquietas una segunda vez… Y además, hay velitas a san micro nazareno…
A cuidarse!!!