Día de Europa: se venden parcelas de autoexilio casero
La vieja dama se desangra a chorros. Ha recibido una certera y despiadada cornada en el mismo centro de la femoral que después le ha sido arrancada de cuajo. Urgen cientos de miles de manos que taponen la hemorragia. Y se precisan millones de litros de sangre para poner realizar una hipertransfusión a vida o muerte. Claro que antes los cirujanos cardiovasculares y los hematólogos deben saber qué hacer y cómo hacerlo, y deben (o deberían) actuar a contrarreloj porque las manadas de vampiros están empleándose a fondo en el océano de plasma.
Grecia se deshilacha a jirones. Alemania y Francia echan cuentas del coste del rescate y usan esos ábacos como monumental camuflaje porque ni quieren del todo ni pueden del todo. En Gran Bretaña toman el mando los más antieuropeístas del reino del antieuropeísmo. En Italia de más tienen con intentar desengancharse de la berlusconización masiva, misión imposible. Aquí tentándonos la ropa a cinco manos y a velocidad de vértigo para intentar ganar tiempo al tiempo, qué estrés. En Portugal tiemblan descontroladamente mientras decenas de miles de personas protagonizan un doloroso viaje al pasado retomando la emigración a las antiguas colonias como Angola. La anoréxica Islandia vomita ceniza volcánica desde sus entrañas anticipando la implacable venganza telúrica… Y el resto… viéndolas venir.
Terribles realidades e inciertas perspectivas. Y soluciones jeroglíficas, prácticamente imposibles. Dicen los sabios que hay que refundar Europa. Ni más ni menos. ¿Hay que ser sabio para llegar a esa conclusión? ¿No es algo que hacen los niños cuando no les sale algo: romperlo y empezar desde el principio? Antes la receta fue refundar el capitalismo, otra sabia propuesta. ¿No sería más sencillo decir aniquilémonos antes de que seamos desintegrados y volvamos a empezar, refundémonos?
Joder qué mal rollo. Si hasta mayo se ha puesto a marcear con un insolente empecinamiento. Vamos, ideal para estar de fiesta. Menos mal que en mitad de ese angustioso páramo he encontrado unas cancioncillas y un anuncio y un escrito. El anuncio dice «se venden parcelas de autoexilio casero, precio a convenir». El escrito es una emotiva entrevista (pincha aquí) a un español exiliado en Londres por culpa del franquismo, aquella otra puta crisis que nos inyectaron a fuego durante decenios. Y las cancioncillas, aquí abajo están para chuperretearlas.
A cuidarse!!!