Cambalaches, mafioseo, enredos y tejemanejes…

jaCuatro esquinitas tiene mi flipe, cuatro despropósitos que me lo amargan… Eso por decirlo «suavito»… Valdría también que son los cuatro rincones del actual cuadrilátero hispánico con especial incidencia en Madrid donde el fuego que a diario cae del cielo a plomo (fundido) está causando estragos. A saber………

Los socialistas madrileños, empecinados hasta la cerrazón en cumplir a rajatabla cada una de esas cuatro palabras (y hasta todos y cada uno de sus sinónimos), están dando un espectáculo de un calibre tal que si el circo no existiera ellos lo estarían inventando a conciencia en estos días de calor volcánico y enloquecedor. Sí han conseguido que se hable de ellos desde el Cabo de Gata al de Finisterre pero ¡a qué precio! Tan es así que no contentos con hablar en alemán o en dialectos supermánicos (¿superman? ¿o remacho?),  van y montan un sucedáneo de gestapillo (que diría el otro) de barrio basada en el cambalache, el enredo y el tejemaneje, y la ponen a trabajar (¡qué dirían pepe gotera y otilio!) con la obligación añadida (que no quepan dudas) de ir silbando esto a modo de entrenamiento para terminar cantando a pleno pulmón esto otro. ¡Qué lástima!…….. Ah, y en medio de ese despropósito, un detalle muy comentable: el protagonista de esa peli el otro día en una entrevista en la que casi niega hasta su nombre deslizó (eso cuenta y así lo cuentan) que la filtración (era información que también termina en ón pero no es lo mismo) debió provenir del pépe que no es lo mismo que decir del pepé… ¡Qué insensatez!… Mi abuela diría dos cosas, o tres: hasta los gatos quieren zapatos, más dura será la caída, con tu pan te lo comas… Y terminado de decir eso, y más que diría, luego después entonaría que el día de santa urna ella se quedará en casa, «ya no sé si soy de los nuestros».

Los del PP, también los madrileños aunque no sólo ellos, vuelven a demostrar por tierra, mar y aire que el día que en el cole enseñaron el significado de las cuatro palabras que titulan este blog ellos sí estuvieron en clase y se aprendieron de carrerilla las tales palabras tras copiarlas mil veces hasta tatuárselas en sus códigos genéticos. Resulta que operarios de Killer Hope espiaron a diestro y siniestro a unos colegas sólo de siglas y como una jueza (qué casualidad) decidió archivar la causa, los espiados (al menos uno que dijo temer hasta por su vida por culpa de los anacletos) anunciaron (o anunció) un recurso. Hasta ahí lo normal, lo anormal es que al tal recurrente le ordenan que des-recurra y a cambio (viva el cambalache y el tejemaneje) se le recorta la sanción que le pusieron por denunciar en público lo que le pasó y le hicieron. ¡Qué edificante, qué ejemplarizante!

Y ya por último, lo de Cataluña y los toros. Como ya hemos hablado de ello aquí e incluso debatido, quedémonos, ahora justo que lo están debatiendo, con un detalle no menor que ilustra a la perfección el temor al enredo que se avecina. Resulta que son decenas los periodistas extranjeros acreditados para la sesión del Parlament, y puesto que la cansinez del estatut sigue agostando cerebros (el término sirve para todos los meses), no es descabellado imaginar titulares y hasta crónicas: «España torea a Cataluña» o, en caso contrario, «Cataluña da una estocada a la fiesta española». ¡Menudo espectáculo!…¡otro espectáculo más!…

Qué pena penita pena. Ya sólo nos falta que en Marbella se reedite (a nivel planetario) el bienvenido mister marshall según aterrice el obamismo…. ¡Qué país!

A cuidarse!!! (que falta hace) 

 


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