{"id":2388,"date":"2011-08-30T16:55:35","date_gmt":"2011-08-30T15:55:35","guid":{"rendered":"http:\/\/javiermanzano.es\/?p=2388"},"modified":"2011-08-30T16:55:51","modified_gmt":"2011-08-30T15:55:51","slug":"el-viaje-de-ittra-a-natalia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/javiermanzano.es\/?p=2388","title":{"rendered":"El viaje de Ittra a Natalia"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"frame-outer  alignright size-medium wp-image-2390\"><span><span><span><span><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ferrocarril-de-cremallera-en-suiza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-2390\" title=\"ferrocarril-de-cremallera-en-suiza\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ferrocarril-de-cremallera-en-suiza-300x199.jpg\" alt=\"ferrocarril-de-cremallera-en-suiza\" width=\"300\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ferrocarril-de-cremallera-en-suiza-300x199.jpg 300w, https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ferrocarril-de-cremallera-en-suiza-1024x681.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>Sali\u00f3 de casa un jueves de agosto cuando el calor fund\u00eda los term\u00f3metros y derret\u00eda el asfalto. Iba en busca de su amada, la chica de sus sue\u00f1os, la mujer de su vida.<\/p>\n<p>As\u00ed lo llevaba escrito en la mism\u00edsima frente y de ello se pavoneaba a lo largo y ancho de todo \u00e9l: con todas y cada una de las l\u00edneas perfect\u00edsimamente alineadas, desde la camisa al pantal\u00f3n y desde la americana al pa\u00f1uelo en la solapa, sin olvidar, por supuesto, la raya del pelo; con el sello bien visible en el anular; con una elegante florecilla rojo lacre en el ojal superior; y con su discreto cuadernito de hojas de papel de arroz de dos l\u00edneas que dejaba ver en el bolsillo de la chaqueta.<\/p>\n<p>Se iba en tren y su destino estaba al sur. Ni un dato m\u00e1s ni mayor concreci\u00f3n; de peque\u00f1o le insistieron mucho en que determinadas informaciones deb\u00edan ir siempre selladas. Sab\u00eda que le preguntar\u00edan pero \u00fanicamente dir\u00eda que iba hacia el sur en busca de su amor. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la estaci\u00f3n en un peque\u00f1o microb\u00fas abarrotado de gente. Entre estrecheces se felicit\u00f3 enormemente de no llevar equipaje. Pero al tiempo, se lament\u00f3 profundamente de que las apreturas le impidiesen establecer alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de las de obligada cortes\u00eda.<\/p>\n<p>El coche que le asignaron no difer\u00eda mucho del que comparti\u00f3 en el traslado: reducido, pero con generosos ventanales, y atiborrado de pasajeros, aunque distribuidos en perfecto orden. Carec\u00eda de la m\u00e1s m\u00ednima decoraci\u00f3n, salvo unas min\u00fasculas cortinillas en las ventanas, y tampoco hab\u00eda espacio suficiente para los equipajes que, aun no siendo muchos, fueron amontonados en una esquina. Ten\u00eda buena ventilaci\u00f3n y no estaba mal comunicado a pesar de que el pasillo parec\u00eda dise\u00f1ado por un liliputiense. Eso s\u00ed, los asientos, de mucha madera y apenas esponja, no eran por suerte especialmente inc\u00f3modos, y hasta permit\u00edan dar alguna cabeza.<\/p>\n<p><span class=\"frame-outer  alignleft size-medium wp-image-2396\"><span><span><span><span><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/gama000.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2396\" title=\"gama000\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/gama000-300x241.jpg\" alt=\"gama000\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/gama000-300x241.jpg 300w, https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/gama000-1024x823.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>Cuando entr\u00f3 a su vag\u00f3n ya estaba casi todo ocupado. Se reproch\u00f3 haberse entretenido en exceso frente a una curiosa colecci\u00f3n de sellos que regalaba un tempranero coleccionable. Busc\u00f3 su asiento y volvi\u00f3 a lamentarse de no haber estado m\u00e1s vivo: el \u00fanico hueco libre estaba en la tercera fila, entre una mujer de unos sesenta a\u00f1os y un joven de no m\u00e1s de veinte. Pidi\u00f3 disculpas por molestarles y se acopl\u00f3 sin aparatosidad; en ese primer contacto le parecieron dos agradables y discretos compa\u00f1eros de viaje.<\/p>\n<p>Ella, riguroso luto de pies a cabeza, se llamaba Julia. No era de mucho hablar o al menos de mucho detallar. No dijo su edad, por supuesto, pero s\u00ed que iba a ver a su hermana al pueblo. Era cuatro a\u00f1os menor que ella y hac\u00eda a\u00f1os que no se ve\u00edan, \u201capenas una docena de veces desde que me fui a Madrid\u201d. Ahora buscaba el reencuentro, y tambi\u00e9n una cierta reconciliaci\u00f3n, consumida por el vac\u00edo en que subsist\u00eda desde que muri\u00f3 su marido, va para siete meses. De chicas eran u\u00f1a y carne pero la relaci\u00f3n se fractur\u00f3 cuando emigr\u00f3 para trabajar y labrarse una vida. Ella no se lo perdon\u00f3 pese a que al principio mantuvieron parte de la estrecha confianza en que se basaba su relaci\u00f3n. Entendi\u00f3 que hu\u00eda en vez de que buscaba una vida y le reproch\u00f3 que la dejase abandonada a su suerte entre un oc\u00e9ano de dificultades y complicaciones familiares. Ahora volv\u00eda en parte por acuciante necesidad sentimental y en parte para intentar rehacer lo deshecho aunque fuera en la recta final de su vida. Albergaba la esperanza de que su llegada supusiera una sorpresa agradable, y no le inquietaba que no lo fuera porque ten\u00eda m\u00e1s que pensado lo que har\u00eda si as\u00ed fuese\u2026 No lo quiso desvelar, y casi no volvi\u00f3 en el resto del viaje salvo alguna que otra pregunta.<\/p>\n<p><span class=\"frame-outer  alignright size-medium wp-image-2398\"><span><span><span><span><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/1230700040254_f1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-2398\" title=\"1230700040254_f1\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/1230700040254_f1-238x300.jpg\" alt=\"1230700040254_f1\" width=\"238\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/1230700040254_f1-238x300.jpg 238w, https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/1230700040254_f1.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 238px) 100vw, 238px\" \/><\/a><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span>\u00c9l luc\u00eda tembloroso una pasmosa y tartamudeante timidez que pon\u00eda de manifiesto que apenas acababa de cumplir los 18, lo que confes\u00f3 en su primera frase junto a su nombre, Luis, y apellidos. Vest\u00eda lo que Julia habr\u00eda etiquetado como \u201cla ropa de los domingos\u201d conectando directamente el com\u00fan origen rural de cada cual: camisa blanca abrochada decorosamente hasta el segundo bot\u00f3n, pantalones azules de tergal, relucientes zapatos de cordones, y una rebeca (de \u201cpor si acaso, nunca se sabe\u201d) tambi\u00e9n azul que llevaba perfect\u00edsimamente doblada en su regazo. Le cost\u00f3 encadenar la conversaci\u00f3n pero cuando lo hizo, consecuencia de su retraimiento, no ahorr\u00f3 detalles. Cont\u00f3 que iba a ver a sus padres porque le hab\u00edan dado unos d\u00edas de vacaciones en el almac\u00e9n donde trabaja de aprendiz desde hac\u00eda cinco meses. Explic\u00f3 que se puso a trabajar para poder costearse parte de los estudios de magisterio que hab\u00eda iniciado hac\u00eda casi un a\u00f1o, porque la econom\u00eda familiar, \u201cel campo y los animales\u201d, era pr\u00e1cticamente de subsistencia y hab\u00eda que ayudar. Presumi\u00f3 un punto ufano que adem\u00e1s hab\u00eda ahorrado un poco de dinero y que era la sorpresa que le llevaba a su madre. Describi\u00f3 que su quehacer consist\u00eda en la clasificaci\u00f3n y empaquetado de frutas y hortalizas para la exportaci\u00f3n, y eso le ocupaba desde primera hora de la tarde hasta el anochecer cuando adem\u00e1s ayudaba en la carga de los camiones. Aclar\u00f3 que iba a clase por las ma\u00f1anas y que estudiaba por las noches, y que mal que bien iba sacando las asignaturas y de hecho hab\u00eda aprobado el primer curso con cierta holgura. Y anunci\u00f3 por fin que estar\u00eda una semana all\u00e1 en el pueblo a donde esperaba volver a finales de septiembre para las fiestas patronales.<\/p>\n<p>En cuanto a \u00e9l, pregunt\u00f3 m\u00e1s que cont\u00f3 y peg\u00f3 hebra en cada respuesta para esquivar interrogatorios e indagaciones. De hecho, se ci\u00f1\u00f3 a relatar que iba en busca de su amada (\u201cla chica de mis sue\u00f1os, la mujer de mi vida\u2026: Natalia\u201d) y apenas explic\u00f3 que llevaban tiempo, \u201cno mucho\u201d, sin verse y que ella no sab\u00eda nada de su llegada. Dijo poco m\u00e1s: que era muy guapa y muy atenta y cari\u00f1osa, que la conoci\u00f3 en un kiosco en el Retiro, y que estaba perdidamente enamorado de ella. S\u00ed que es cierto que era un tipo reservado, pero es m\u00e1s cierto que cumpl\u00eda a rajatabla lo que de peque\u00f1o tanto escuch\u00f3 sobre que hay informaciones que deben ir selladas, y tambi\u00e9n lo que ya adolescente le repet\u00eda una y otra vez un de sus mejores amigos: \u201cla informaci\u00f3n, poca y confusa\u201d. Con todo, decidi\u00f3 echarse p\u2019alante, y, vulnerando ense\u00f1anzas y consejos, comenzar a exponer sus planes y proyectos aderez\u00e1ndolos con detalles de su vida profesional.<\/p>\n<p>No le dio tiempo: el tren llegaba a su destino. El viaje hab\u00eda terminado y era el momento de las despedidas. La m\u00eda por cierto es a la vez despedida y presentaci\u00f3n: me llamo Ittra; ha sido un placer.<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1\u00bfNatalia G\u00f3mez Puente?! \u00a1\u00bfEst\u00e1 Natalia G\u00f3mez Puente?!<\/p>\n<p>-\u00a1\u00a1S\u00ed!! Soy yo.<\/p>\n<p>-Hay una carta para usted.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2388-1\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3?_=1\" \/><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3\">https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3<\/a><\/audio>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2388-2\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3?_=2\" \/><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3\">https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3<\/a><\/audio>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2388-3\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3?_=3\" \/><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3\">https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3<\/a><\/audio>\n<audio class=\"wp-audio-shortcode\" id=\"audio-2388-4\" preload=\"none\" style=\"width: 100%;\" controls=\"controls\"><source type=\"audio\/mpeg\" src=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3?_=4\" \/><a href=\"https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3\">https:\/\/javiermanzano.es\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/01-blue.mp3<\/a><\/audio>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sali\u00f3 de casa un jueves de agosto cuando el calor fund\u00eda los term\u00f3metros y derret\u00eda el asfalto. Iba en busca de su amada, la chica de sus sue\u00f1os, la mujer de su vida. As\u00ed lo llevaba escrito en la mism\u00edsima frente y de ello se pavoneaba a lo largo y ancho de todo \u00e9l: con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2388","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2388"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2403,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2388\/revisions\/2403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/javiermanzano.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}