El tiempo de los Albertos

Con Nanin Rajoy haciendo de Nerón y asistiendo impávido e imperturbable al incineramiento de “su” partido con él en la cúspide de la hoguera ( que es el sitio que arde el último pero arde irremediablemente), el futuro cuando el humo se disipe dejará un panorama pepero absolutamente desolador. Tanto como que lo mismo hasta tienen que pergeñar una especie de refundación desintegrando cualquier vestigio del pasado aznarista (y gurPPeliano). Dicho de otro modo: “el cáncer no tiene cura y como muerto el perro se acabó la rabia, hagamos un nuevo niño (o niña)“.

No hay más salidas, o no debería haberlas, y estando claro que parecería obligatorio comenzar un nuevo tiempo, la cuestión no es (o sería) otra que con qué timonel. Es ahí donde empiezan las cábalas-las estrategias-los movimientos, y es ahí donde despunta claramente  “el tiempo de los Albertos”, el gallego y el capitalino.

Ninguno de los dos está directamente salpicado por la gurPPel y eso es una baza a favor de cada cual aún a pesar de que pudieran tener salpicaduras colaterales: Feijóo porque estaba en la pomada gallega (y pontevedresa) cuando pasó lo que pasó, y Ruiz porque aceptó la imposición de Jóse para tener a la botella de lugarteniente y ahora sabemos que ella (la suegra del yernísimo) se enamoró del bigotudo cabecilla y a saber si gestionó alguna tropelía a la señora siendo concejala. 

Esos episodios estarían en el “debe” de ambos; en el “haber” ni más ni menos que sus pedigrís electorales que son sin duda verdaderas armas de destrucción masiva en cualquier carrera hacia el poder. En el caso de Ruiz, además, su curriculum lleva un epígrafe destacado respecto a cómo gestionó el caso Naseiro (embrión de todo lo que ahora está sucediendo): no pasó nada.

Pudiera parecer por tanto que Ruiz (con durezas en la nuca de tanta colleja recibida) partiría con ventaja, y prueba de ella es cómo Espe ha empezado a mover sus fichas a través del diario La Razón: en el titular “he puesto todos los medios para machacar a Esperanza”, y en una columna (columnita) quintaesencia del “no dar puntadas sin hilo” referida a CajaMadrid y a los manguis alineándose con Ruiz. Ojito a la jugada.

Veremos qué pasa o va pasando, incuestionablemente se avecinan días apasionantes y apasionados, días de estratagemas y guerra de guerrillas. Por supuesto que estaremos al tanto.

A cuidarse!!!

 


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