PP y CEOE asaltan la cerrajería

1Su primera intención era acudir al cerrajero en busca de llaves electorales y especialmente la de Moncloa. Pero duró bien poco esa intención, para qué pedir lo que es nuestro, y la cambiaron por el asalto: a saco, al ritmo de botas claveteadas, sin piedad ni compasión.

Para llegar a ese episodio montaron antes, con viento a favor, una estrategia que debería de inmediato encender un montón de alarmas:

1/satanizar a los sindicatos tildándoles de fracasados, trasnochados, y, sobre todo, vagos. Aguirre y cierta prensa (prácticamente la mayoría) ejerciendo de arietes: que si los liberados sindicales son vagos a sueldo y enredas a conciencia, que si los sindicatos convocan manifestaciones que terminan siendo manifestaciones contra ellos mismos…

2/enviando comandos de avanzadilla vestidos de carroñeros en la crisis. Actuaron y actúan en varios frentes: desde algunos medios (prácticamente la mayoría) con portadas y titulares para encabronar al personal (véase la obsesión con el 11-M o con Felipe González, por no hablar de las cadenas en TDT); desde selectos clubes como el Círculo de Empresarios uno de cuyos portavoces casi casi rozó la invocación a la limpieza social subrayando con saña que en este país y en esta situación hay 8 millones de jubilados, 4 millones de parados, y 3 millones de funcionarios…, y que algo habría que hacer porque son muchos y cuestan mucho sin producir nada; o con infaustos personajes ávidos cada día de burlarse del personal como el del dedo alzado en un gesto que a la postre no deja de ser el aperitivo de lo que vendrá (o vendría)…

3/lanzando un día sí y otro también propuestas descabelladas en medio del páramo de las despropuestas: desde el contrato de esclavitud para jóvenes (contratos de seis meses y semimileuristas sin derecho a protección social alguna); a propuestas, dicen, para una reforma laboral eficaz en donde desvelan que por querer quieren hasta hacer negocio con el empleo (más cancha a las mutuas privadas para que metan en cintura a los absentistas que es como llaman finamente a los que ellos consideran vagos y aprovechados; más cancha a las agencias de colocación con ánimo de lucro; …).

y 4/acudiendo a reuniones de la comisión contra la crisis con un cuaderno (¿azul?) de propuestas que en realidad camuflan imposiciones porque ellos no negocian ya que negociar lo entienden como ceder y acordar y por ahí no pasan. De esta forma consiguen tatuar en las depauperadas y angustiadas conciencias sociales que ellos sí que proponen y que los otros no lo aceptan porque son soberbios y no tienen ni idea de qué hacer.

Así van preparando el asalto a la cerrajería. Una acción (que hasta evoca lo  golpista y lo castrense) encaminada no a buscar llaves, y mucho menos a pedirlas o ganárselas, sino a recuperar las que les fueron robadas. No verlo es querer ser ciego, y como es tan obvio y evidente convendría reaccionar ya: proponiendo de verdad y no quejándose, actuando decididamente porque ahora se puede, y tomando medidas hacia abajo y hacia los lados y no hacia arriba porque  ya se sabe que quien escupe para arriba en la cara le cae. Unos y otros, y no aquellos, tienen la palabra; a ver qué hacen.

PD1: interesante y recomendable el artículo de Luis Arroyo hoy en El País.

PD2: interesante, recomendable y muy acertado el serial del M2 de El Mundo sobre el centenario de la Gran Vía.

A cuidarse!!!


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