Killer Hope
Tremendo error estratégico sindical -clama Charolito- en el pulso (el ni se sabe cuál ya) que libran en el tubo madrileño con la autoridá CAMsística… Killer Hope, que en verano bebe en porrón o en botijo o por cubos su bebida preferida «blood like lemonade», se frota las manos a carcajada limpia: nadie le culpa a ella y todos culpan a los metreros al punto de que salir estos días por el foro con una camiseta en la que se lea «soy trabajador del metro» es jugarse literalmente la vida.
Killer Hope, proclive a la incontinencia testosterónica impulsiva, decidió, al revuelo del ajuste salario-funcionarial del gobierno, ajustar cuentas con los sindicatos imponiendo sí o sí un tijeretazo en los sueldos no ya de los funcionarios sino de los trabajadores de las empresas públicas. Su argumento, mentiroso y trilero (artes que también domina de calle), es que hacía lo mismo que la administración central. Su objetivo último, también de otros, es abrir un boquete del tamaño de un cornalón de miura en los convenios colectivos para así poder, cuando considere, ir cambiando de sitios las vísceras de esos convenios o directamente extirparlas al grito de «fuera desperdicios». Entre los damnificados se tan espuria maniobra taxidérmica, un colectivo al que tiene desde hace mucho en su implacable e insaciable punto de mira: los trabajadores del metro (ellos como infantería de su presa más deseada que: el sindicalismo). Dicho y hecho, puñalada que te crío y a esperar el movimiento que también había previsto, lista más que el hambre como es: convocatoria de huelga.
Es en ese contexto donde Charolito clama lo del error estratégico sindical. Veamos. La huelga comenzaba el lunes 28 y ese mismo día por la tarde se había convocado una reunión de las partes. Los sindicatos, gente decente donde las haya, instaron a que se respetaran escrupulosamente los «máximos» servicios mínimos, aunque siempre llevando en la manga la carta del incumplimiento de los mismos. ¿Qué pasó? Pues que Killer Hope y los suyos no cedieron nada de nada en la reunión con lo que tendieron la trampa para el incumplimiento de los «máximos»-mínimos que fue lo que ocurrió el martes y hoy miércoles. No contenta con eso, el martes, ante el cacao que se iba a montar, decidió, a las bravas como siempre, cerrar y sellar el metro encabronando lo que no está en los escritos al personal requeteencabronado ya por la crisis. Paralelamente, y para echar unos abundantes puñados de sal en ese encabronamiento, puso a su cuadrilla de paseo por los medios para poner a caldo a los huelguistas y, a mayores, a los sindicatos. ¿Resultado? Nadie culpa de nada a Killer and company y todos culpan a los currantes y, a mayores, a los sindicatos cercenando de paso el exiguo crédito del gozan y que se han autorrebajado a pulso.
A juicio de Charolito los sindicatos han cometido dos errores monumentales que les pasarán aún más factura: debieron haberla «liado» (y ese «liado» va con muuuuchas comillas) el lunes a primera hora para ir fuertes a la reunión, y, paralelamente, activar a toda pastilla una campaña de pedagogía con multitud de comparecencias de impacto y declaraciones rotundas contando al personal que la culpa es sólo, única y exclusivamente de Killer, y que lo que ahora estaba ocurriendo no era más que el último episodio de una manera de ejercer la política basada en que «el que paga manda» y «el que algo quiere algo le cuesta con lo que también lo pague», directrices que sirven para todo lo público («maldita palabra, con lo bonita que es esta otra: PRI-VA-DO»), léase sanidad, educación, transportes, etc…
Tremendo error, tremendísimo…, y lo peor es que llueve sobre mojado porque no es la primera que libran los sindicatos con esa trouppe que pasó de sisar en el monedero público a saquearlo sin piedad al grito de «arriba la gurPPel». Ojalá de esta aprendan, Charolito lo desea con todas sus fuerzas. Y que estén al loro y no bajen la guardia ni un poquito porque Killer Hope es implacable y despiadada (los últimos en comprobarlo en Madrid han sido anacleto y su ex) y si en verano bebe a barreños «blood like lemonade» durante todo el año hace como pata palo «come pulpo crudo y bebe agua del mar».
A cuidarse!!!







