Ya nada será igual
Volví (volvimos) y casi casi mejor volver… a irse. Huir, escaparse, esconderse, aislarse socialmente de si mismo. No va a quedar otra porque cuando pasé lo que dicen que pasará, entonces ya nada será igual.
Teníamos (tenemos) una voraz crisis económica que a diario desintegra miles de puestos de trabajo, y que, a lomos de ellos, galopa desbocada a un estado de las cosas tan sumamente diferente a lo que hemos conocido que irremediablemente nada será igual. Argumentarán coyunturas y circunstancias, y lo usarán de coartadas escodiendo sus verdaderas intenciones que no son otras que diseñar un nuevo marco laboral en el que, nuevamente, “ellos” tendrán la sartén por el mango. Los demás, pues, estaremos sub-yugados a no ser que aparezca algún valeroso paladín que al menos ralentice ese nuevo estado de las cosas. Que aparezca está por ver, un taxista me comentaba recientemente que en esta situación es cuando el psoe debe demostrar a las claras que es socialista y obrero. Menudo reto, menudo desafío…; veremos. Fácil no va a ser, de hecho el otro día en un programa de televisión incluían en los “títulos de crédito” un epígrafe rotulado “BECARIOS”… ¿Es que becarizan y no redactan, montan, producen, entrevistan, guionizan?… ¡Vaya morro!
Y por si la gula empresarial, o pseudoempresarial, no fuese suficiente, va y aparece cual plaga bíblica lo de la gripe A que amenaza con terminar de devorar lo que se le haya escapado a la crisis. Como chinches moriremos según dicen y repiten, y puesto que tal vaticinio pudiera ser una puta exageración van y se lanzan a tapar resquicios para que quien no muera griposo fallezca de cualquier otra forma y en otros ámbitos. Hay pruebas: pregonan a modo de sondeo pero con la intención de aplicarlo sí o sí, que los medicamentos (antivirales) se venderían libremente en la farmacia lo que podría suponer ostias a mansalva en las puertas de las boticas, y al tiempo suculento negocio para calmar una parte de la insaciable gula empresarial. No queda ahí la cosa porque quien no sucumba a la puerta del dispensario tendrá que enfrentarse a otras medidas ¿preventivas? en el ámbito laboral tan enriquecedoras (!!!) como son el aislamiento social, o evitar las reuniones en favor del contacto a distancia con compañeros, clientes, proveedores… ¡Fantástico!…: si la gripe no te mata físicamente no te inquietes, te mataremos socialmente, laboralmente, psiquicamente, afectivamente…
Ya nada será igual. Es un vaticinio y un temor pero amenaza fundadamente con ser una realidad. ¿Plantarse serviría de algo?
Continuará….
PD: se acabó la calma. Cuidaos, unos más que otros!!!!